Modelo de Liderazgo Preventivo y Encuentro Humano™


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“La violencia se previene mucho antes de que se manifieste, no mediante el miedo, sino mediante un liderazgo que genere confianza, respete la dignidad humana e intervenga con razón, presencia y vigilancia”.

Durante más de 25 años, comenzando después de la tragedia de Columbine en 1999, he estudiado, publicado e implementado estrategias para prevenir la violencia en escuelas, colegios y campus. En las aulas, auditorios, oficinas administrativas y programas de capacitación para el cumplimiento de la ley, una verdad está clara: la violencia no ocurre de forma aislada: ocurre cuando el resentimiento se agrava, el aislamiento se profundiza, prevalece la apatía y se ignoran las señales de advertencia.

Inspirándome en Don Bosco, el educador italiano del siglo XIX cuya pedagogía preventiva enfatizaba la razón, el desarrollo moral y la presencia relacional, desarrollé el Modelo de Liderazgo Preventivo y Encuentro Humano™ – una adaptación secular y operativa de sus principios a las instituciones del siglo XXI. Este modelo contrasta marcadamente con el sistema represivo, que se basa en reglas rígidas, medidas punitivas y una autoridad distante.

Sistemas preventivos versus sistemas represivos

El Modelo de Liderazgo Preventivo y Encuentro Humano™ se construye sobre la razón, el liderazgo ético y el auténtico encuentro humano. Según este modelo, la disciplina se aplica reflexivamente y con dignidad. Los líderes están alerta, presentes y participan activamente, guiando a los estudiantes y al personal como parte de un entorno relacional y de apoyo. El resultado es una cultura a largo plazo de confianza, resiliencia y desarrollo ético dentro de la institución.

El sistema represivo, por otra parte, depende de reglas rígidas, medidas punitivas y una política de tolerancia cero. La disciplina en este enfoque es a menudo arbitraria y se centra en el castigo más que en el crecimiento. Los líderes mantienen la distancia, sólo responden cuando surgen problemas y dependen de la aplicación de la ley en lugar de la orientación. El resultado es, en el mejor de los casos, un cumplimiento temporal, acompañado de resentimiento, retraimiento y un mayor riesgo de escalada.

Encuentro humano en acción

El liderazgo no es teórico; se practica a diario.

En las fuerzas del orden, camino entre los agentes:

– Al pasar lista, antes y después del servicio.
– Circular el sitio, observar, escuchar y participar.
– Interactuar con los oficiales cuando entran o salen de los vehículos de patrulla, abordan problemas, refuerzan los estándares éticos y construyen la moral.

Este enfoque permite a los agentes confiar en el liderazgo, sentirse apoyados y actuar de forma proactiva en lugar de reactiva. El liderazgo se gana a través de la presencia, la orientación ética y la conexión humana genuina.

El mismo principio se aplica en las escuelas. Los líderes están presentes en las entradas y salidas, cafeterías, áreas de autobuses y en cualquier lugar donde los estudiantes se reúnan naturalmente. Esta presencia es relacional:

– Los estudiantes son tratados como el corazón de la escuela y el futuro de la nación, nunca como secundarios.
– Los líderes interactúan con todos los miembros de la comunidad educativa: administradores, maestros, personal, trabajadores de la cafetería, conductores de autobuses, guardias de cruce, seguridad privada y socorristas.
– Los programas nocturnos para padres garantizan la participación de todo el ecosistema.

El sistema preventivo construye una cultura de carácter y confianza. Los educadores y líderes inspiran admiración y respeto al demostrar bondad, paciencia, orientación y razonabilidad. Los principios rectores incluyen:

– Presencia vigilante para prevenir comportamientos inapropiados y recompensar el comportamiento correcto.
– Intervenciones mesuradas que defienden la dignidad, el respeto y los estándares éticos.
– Confirmación de las cualidades de los estudiantes y estímulo, incluso cuando se cometen errores.
– Intervención rápida y colaborativa sobre las señales de alerta gracias a la presencia atenta del líder
– Influencia a través de la profesionalidad, la cercanía y la implicación auténtica.

A través del encuentro humano, los líderes son accesibles, disponibles y confiables. Su visibilidad les permite identificar problemas potenciales de manera temprana, intervenir respetuosamente y prevenir una escalada, al tiempo que promueven una cultura de dignidad, respeto y comportamiento ético.

Bullying y abuso de poder

La intimidación desenfrenada o el abuso de poder en escuelas, colegios y universidades pueden alimentar el aislamiento, profundizar los agravios y, si no se controlan, tener consecuencias potencialmente violentas.

El Modelo de Liderazgo Preventivo y Encuentro Humano™ contrarresta estos riesgos mediante:

– Ejercer la autoridad de manera honesta, digna y respetuosa.
– Trabajar proactivamente con individuos y grupos para resolver conflictos antes de que se intensifiquen.
– Modelar un comportamiento ético y promover una cultura de responsabilidad.

Esta cultura involucra a todos los miembros de la comunidad escolar: estudiantes, personal, personal de seguridad y padres. A través del compromiso colectivo, las instituciones crean resiliencia, fortalecen la confianza y fortalecen el tejido ético y social que previene el daño antes de que ocurra.

Pasos prácticos para el liderazgo preventivo en escuelas y campus

  1. Recorrer las instalaciones diariamente (con respeto y cercanía)
    • Los líderes circulan como miembros visibles y confiables de la comunidad.
    • La presencia es relacional: compasiva, atenta, cercana e implicada.
    • Permite la identificación temprana de inquietudes y promueve la confianza.
  1. Crear una cultura de presencia ética
    • El liderazgo se gana demostrando constantemente dignidad, honestidad y atención.
    • Los estudiantes y el personal respetan a los líderes porque encarnan los valores que enseñan.
    • Los líderes inspiran admiración y ejemplifican los pilares del carácter: respeto, responsabilidad, honestidad y ciudadanía.
  1. Evaluación proactiva de amenazas y comportamiento.
    • Identificar patrones de comportamiento preocupante antes de una escalada.
    • Integrar observaciones de todos los miembros de la comunidad: personal, personal de seguridad, padres y profesionales de seguridad pública.
  1. Programas orientados a los personajes.
    • Integrar el desarrollo moral, la toma de decisiones éticas y la formación en resiliencia.
    • Fortalecer el respeto, la responsabilidad y la rendición de cuentas en todo el ecosistema educativo.
    • Recompense el comportamiento correcto y anime a los estudiantes, incluso cuando se cometan errores.
  1. Puente sobre la institución
    • Alinear a los administradores, maestros, personal de seguridad y personal de apoyo en torno a principios compartidos.
    • La participación se basa en principios y no depende de la estructura familiar ni del apoyo externo.
  1. Intervención rápida y respetuosa
    • Actuar rápidamente si existe una amenaza de mala conducta o violencia.
    • Preservar la dignidad humana y al mismo tiempo fortalecer una cultura ética.
Los estudiantes regresan a clase después de un simulacro de evacuación el 9 de noviembre de 2009, realizado como parte de una Evaluación de vulnerabilidad de seguridad de Vincent J. Bove (RALLC).

Llamado a la acción de cierre

Las escuelas, colegios y universidades son comunidades vivas. La seguridad, el carácter, la excelencia académica y la seguridad están indisolublemente ligados a la cultura, el liderazgo y el compromiso ético.

Al abrazar el Modelo de Liderazgo Preventivo y Encuentro Humano™¿Pueden los líderes:

– Detectar amenazas tempranamente y prevenir su escalada
– Construir una cultura de respeto, dignidad y resiliencia.
– Reducir la violencia, el acoso y la intimidación.
– Involucrar a todos los miembros del ecosistema educativo.
– Mantener estándares éticos mientras se fortalece la confianza institucional.

El futuro de la nación depende del carácter, el desarrollo y la seguridad de nuestras escuelas, colegios y universidades. La violencia, el abandono o la decadencia moral en estas instituciones amenazan no sólo a los individuos, sino también a la estructura de la sociedad.

El liderazgo comienza con el encuentro humano, la claridad ética y la presencia proactiva. A través del liderazgo preventivo, el compromiso ético y el compromiso inquebrantable con toda la comunidad educativa, podemos proteger nuestras instituciones y, al hacerlo, asegurar el futuro de Estados Unidos.

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