Mecas 2026 regresa a Las Palmas con 14 proyectos de autor


mecas regresa a las palmas este año con una programación que refuerza su preferencia por proyectos de autor que se mueven en terrenos de ficción, no ficción e híbridos.

Celebrada en el Festival Internacional de Cine de Las Palmas de Gran Canaria, la novena edición reúne 14 títulos de Europa, África y Latinoamérica, repartidos en ocho proyectos en Cine casi terminado y seis en Terrero Lab. MECAS significa Mercado del Cine Casi Hecho, literalmente, un mercado de películas casi terminadas.

Una nueva lógica de selección

El principal cambio este año está en la forma en que Mecas selecciona sus proyectos. En lugar de realizar una convocatoria abierta estándar, la plataforma invitó a directores y productores que habían participado en las cinco ediciones anteriores a presentar nuevos trabajos y recomendar otros proyectos que consideraban que pertenecían allí. Según los organizadores, ese enfoque generó más de 70 inscripciones para Cine Casi Hecho.

“No era precisamente un modelo de invitación directa”, afirma Lorena Morín, directora de Mecas. La invitación, explica, fue para cineastas que ya conocían la plataforma y, en algunos casos, habían pasado a formar parte de lo que ella llama la “familia Mecas”.

“Queremos dejar atrás fórmulas que parecieron frescas en su momento pero que ahora se repiten en muchos espacios de trabajo en progreso”, dice Morín. “Queríamos atrevernos a lanzar ideas que quizás sean menos ortodoxas para un mercado cinematográfico, pero que nos ilusionan y refuerzan la energía que queremos que transmita este evento”.

Lo que emerge es una plataforma menos interesada en la escala que en afinar su propio perfil.

Mecas sigue definiéndose como un espacio para el cine “sin vocación comercial”, cuya estructura incluye un premio de 8.000 euros (9.359 dólares) para proyectos casi terminados y un premio de 5.000 euros (5.850 dólares) para películas en desarrollo y la distinción ISLA MECAS para trabajos vinculados a Canarias.

“Somos un ‘mercado sin mercado’”, afirma Morín.

Proyectos transfronterizos

La programación de Cine Casi Hecho de este año se mueve entre formas híbridas, historias personales y propuestas más abiertamente políticas, desde “Las Antigüedades”, “Al futuro” y “La Belleza” hasta títulos como “La Cuestión Criminal” y “Karl Marx, Luanda”.

La selección oficial también subraya un fuerte hilo analógico. Varios proyectos están rodados total o parcialmente en 16 mm, entre ellos “Las Antigüedades”, “La Belleza”, “Point and Shoot” y “Leandro Flores”. Tres títulos llegan como primeros largometrajes: “Apunta y dispara”, “Karl Marx, Luanda” y “Leandro Flores”.

“Mecas busca un cine que escape de las etiquetas y de las presiones de la industria”, afirma Morín.

Añade que el equipo se volvió cada vez más consciente de que el crecimiento puede reducir el espacio para experimentar. Eso la llevó, en sus palabras, a tomar la decisión de “sacudirnos” y alejarnos de lo que ella considera un comportamiento estándar del mercado.

El reinicio también determina el equilibrio de cineastas en la programación de 2026. Mecas incluye directores con trayectoria internacional consolidada, en particular Paz Fábrega y Nele Wohlatz, al tiempo que deja espacio para nuevas voces y óperas primas. “Agua fría de mar” de Fábrega ganó un Tiger Award en Rotterdam, mientras que Wohlatz se abrió paso con “The Future Perfect”, que ganó el premio de Locarno a la mejor ópera prima.

“Los autores con trayectoria que nos traen proyectos tienen mucho sentido en Mecas”, afirma Morín. “Siempre están buscando nuevas formas de representarse, desde la honestidad y sin artificios”.

Al mismo tiempo, dice que el equipo no estaba tratando de imponer una proporción preestablecida entre los nombres establecidos y los más nuevos. “Nos dejamos guiar por lo que más nos movía desde dentro”, afirma Morín. «La selección se desarrolló de forma muy orgánica».

Esa misma lógica interna aparece en la forma en que ella describe los proyectos mismos. “Los proyectos reflejan lo que abraza Mecas”, dice Morín. “Un cine comprometido con la radicalidad del gesto”. Señala películas que desafían las formas establecidas y destaca “La Cuestión Criminal” como un proyecto que, desde la ficción, propone una realidad alternativa a la que de otro modo podría haberse abordado a través del documental.

América Latina tiene una presencia particularmente fuerte en ese marco. Argentina, Colombia, Costa Rica, Uruguay y Brasil están representados en la edición de este año, y Morín sostiene que el cine de la región continúa buscando nuevas formas de compromiso político a pesar de las difíciles condiciones de producción. Es visible tanto en la selección casi terminada como en Terrero Lab. Por ejemplo, “Omágua Kambeba” llega luego de ganar dos premios en Brasil CineMundi en 2025.

En el ámbito local, Terrero Lab sigue siendo el vínculo más claro de Mecas con la base productiva de Canarias. Concebido como un espacio de aceleración de proyectos de autor vinculados a las islas, vuelve a combinar el trabajo local con proyectos invitados llegados a través del Terra Lab de Galicia y CineMundi. Los títulos identificados de este año también incluyen “La Mala Gent” y “Rua Barcelona”.

En todo el mercado, el Encuentro de Coproducción Isla Mecas del 29 de abril está diseñado para conectar a productoras y empresas de servicios canarias con firmas internacionales, mientras que el programa más amplio acogerá encuentros con distribuidores, agentes de ventas, productores y programadores de festivales vinculados a TIFF, Cinéma du Réel, New York Film Festival, Rotterdam, L’Alternativa, Göteborg y Festival dei Popoli.

Lo que sigue es una mirada más cercana a los proyectos que participan en MECAS 2026.

Cine casi terminado

“La Cuchara” (“La Cuchara”, Nele Wohlatz, Alemania)
Una joven taiwanesa llega a un proyecto agrícola alternativo en una zona rural del norte de Alemania y descubre una esvástica grabada en su cuchara. A partir de ahí, la película se desarrolla a través de una serie de episodios marcados por el desplazamiento, los encuentros incómodos y las fricciones de la Alemania contemporánea. Wohlatz ya había destacado anteriormente con “The Future Perfect”, que ganó el premio de Locarno a la mejor ópera prima.

“Karl Marx, Luanda” (Kiluanji Kia Henda, Angola)
En su primer largometraje, Kiluanji Kia Henda imagina el regreso del marxismo a Angola a través del debate público, intervenciones urbanas e historias personales. El proyecto reúne sátira y documental para recorrer la memoria, la ideología y la contradicción política. Kia Henda es una artista radicada en Luanda cuyo trabajo abarca fotografía, vídeo y performance.

“Belleza” (Marina Lameiro, España)
Desdibujando documental y ficción, la película sigue a cinco figuras unidas por la precariedad, el deseo y la vulnerabilidad compartida. A través de conversaciones, gestos cotidianos y fabulaciones especulativas, busca formas de comunidad y ternura. Lameiro dirigió anteriormente “Young & Beautiful”.

“La Cuestión Penal” (Matías Ítalo Scarvaci, Argentina-Chile)
Un actor, Marcelo Subiotto, y un grupo de ciudadanos se reúnen en secreto para formar un jurado paralelo que delibera junto al jurado oficial en un caso criminal real. A medida que los dos procesos avanzan hacia veredictos diferentes, la película convierte el juicio mismo en el centro de la historia. El proyecto “Hijas” de Scarvaci ganó el premio Cine Casi Hecho en Las Palmas en 2024.

“Las Antigüedades” (Manque La Banca, Argentina)
Ambientada entre La Plata y Berlín, la película comienza con la venta de una casa familiar tras la muerte de una abuela y se abre con la búsqueda de la hermana trans desaparecida del director. La memoria familiar, la migración y la ausencia impulsan el movimiento del proyecto entre lugares y generaciones. Producida por Pionera Cine de Argentina y Un Puma, cuyos créditos incluyen “Esquí” y “El auge del humano 3”.

“Leandro Flores” (Mateo Kesselman, España-Argentina)
Este primer largometraje explora la muerte y la vulnerabilidad a través de los recuerdos de un grupo muy unido de adolescentes que intentan asimilar la pérdida de un amigo carismático. En lugar de centrarse en un solo protagonista, la película se construye a partir del dolor compartido y el recuerdo colectivo. Anteriormente pasó por el laboratorio Semilleru de Gijón y el programa de desarrollo Ventura de Galicia.

“Apunta y dispara” (Antonia Hollman, Colombia)
El primer largometraje de Hollman parte de una premisa cruda: «Ésta es una película sobre el pasado. Todo tiene que morir». El proyecto se centra en la memoria, la desaparición y el final.

“Hacia el futuro”, Paz Fábrega, Costa Rica-España-Uruguay
Atrapada entre el cuidado de los niños, la presión financiera y el impulso creativo, una cineasta dirige la cámara hacia su propia vida y la de sus hijos. La película atraviesa el documental y la ficción y se pregunta cómo la creatividad sobrevive a la maternidad y si se puede transmitir. Fábrega, respaldada aquí por Temporal Films, La Mayor y Edna Cinema, ganó anteriormente un Tiger Award en Rotterdam por “Agua fría de mar”.

Laboratorio Terrero

«La gente mala» (Amat Vallmajor del Pozo, España)
Ambientada en una Barcelona marcada por la crisis inmobiliaria, la película sigue a una repartidora al borde del desalojo que debe encontrar a su compañero de piso desaparecido después de ser secuestrado por un grupo criminal vinculado al mercado inmobiliario de la ciudad. La premisa aúna precariedad urbana, conspiración y mecánicas de género. Se trata del segundo largometraje de Vallmajor del Pozo, tras “Misión a Marte”.

“Omágua Kambeba” (Adanilo, Brasil)
La película, que abarca 1542, 1988 y 2023, sigue a tres generaciones del pueblo Kambeba que resisten las largas consecuencias de la invasión y el despojo europeos. Su hilo conductor contemporáneo se centra en Inha Kambeba, quien representa a Brasil en los Juegos Mundiales de Tiro con Arco. El proyecto ganó dos premios en CineMundi Brasil en 2025, incluido el premio Mecas.

“Calle Barcelona” (Ángela Andrada, España)
Ambientada en A Coruña durante la crisis económica de 2012, la película sigue a una mujer de 52 años cuya rutina se ve trastocada por el regreso de su sobrina de Australia tras la muerte de un familiar. El duelo abre el camino a un ajuste de cuentas con el lugar, el estancamiento y el deseo postergado. Andrada ganó el Premio de Guión SGAE Julio Alejandro 2023 por “Adeus, Berta”, coescrita con Fernando Tato.



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