Lunes 23 de marzo de 2026 – 13:50 WIB
Yakarta, VIVA – coche electrico A menudo se consideran una solución rentable a largo plazo, principalmente porque no requieren combustible y son más sencillos de mantener. Sin embargo, detrás de esto hay un componente que realmente puede aumentar los gastos sin darnos cuenta: los neumáticos.
Muchos propietarios de coches eléctricos se sorprenden al descubrir que los neumáticos de sus vehículos se desgastan más rápido que los de los coches convencionales. Este fenómeno no es un simple mito, sino más bien una consecuencia lógica de las diferencias en la tecnología de propulsión utilizada.
Según la información obtenida por VIVA Otomotif de varios agentes de marcas el lunes 23 de marzo de 2026, los neumáticos de los coches eléctricos se desgastan en promedio entre un 20 y un 30 por ciento más rápido que los de los coches con motor de gasolina. Hay varios factores fundamentales que hacen que esta goma redonda trabaje más duro cada día.
La causa principal más importante es el peso mucho mayor del vehículo debido a la presencia de una batería de iones de litio. La batería de un coche eléctrico puede aportar entre 300 y 500 kilogramos de peso adicional respecto a un coche normal.
Esta gran carga estática tensiona continuamente la estructura del neumático, especialmente cuando el vehículo maniobra en una curva o frena. Como resultado, la fricción entre la superficie del neumático y el asfalto se vuelve más intensa y acelera el proceso de erosión del caucho.
Aparte del problema del peso, las características de par instantáneo de los motores eléctricos también son el principal enemigo para la durabilidad de los neumáticos de los vehículos. A diferencia de los motores de gasolina, cuya potencia se libera gradualmente, los motores eléctricos proporcionan el par máximo desde la primera rotación.
Esta explosión de potencia tan sensible a menudo hace que los neumáticos experimenten un ligero deslizamiento que no es visible a simple vista al comenzar a moverse. Esta microfricción que se produce repetidamente es la que erosiona lentamente la capa de la banda de rodadura o la banda de rodadura del neumático.
El tercer factor del que los usuarios rara vez se dan cuenta es el potente sistema de frenado regenerativo. Este sistema utiliza un motor eléctrico para reducir la velocidad del vehículo mientras recarga la batería automáticamente.
El proceso de desaceleración que se produce a través de este motor eléctrico proporciona cargas de fuerza de fricción adicionales sobre los neumáticos de forma continua. Si en un coche normal la frenada es asistida por pastillas de freno, en vehículo eléctrico Esta carga la soportan principalmente los neumáticos.
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Esta situación se agrava si los propietarios de vehículos eléctricos siguen utilizando neumáticos estándar que no tienen una certificación especial para vehículos eléctricos. Los neumáticos normales no tienen un compuesto de caucho lo suficientemente fuerte como para soportar la combinación de cargas pesadas y torque instantáneo.

