Martes 17 de marzo de 2026 – 21:04 WIB
VIVA – Gobierno Japón enfatizó su papel estratégico como fuerza equilibradora en la región del Indo-Pacífico en medio de crecientes actitudes expansionistas. Porcelana. Este mensaje fue transmitido por el Ministro de Defensa de Japón, Shinjiro Koizumi, en el Diálogo de Defensa entre Japón y los Países Insulares del Pacífico el 23 de febrero de 2026.
En el foro al que asistieron representantes de 14 países del Pacífico, Japón enfatizó su compromiso de convertirse en un «baluarte» para los países pequeños de la región que enfrentan presiones geopolíticas.
Este paso no se considera sólo retórica diplomática, sino parte de una dirección política estratégica más amplia. Bajo la Estrategia de Seguridad Nacional Estados Unidos de América 2025 y la Estrategia de Defensa Nacional de Estados Unidos para 2026, Estados Unidos enfatiza su enfoque en el Pacífico Occidental, al tiempo que alienta a sus aliados a aumentar su papel independiente en el mantenimiento de la seguridad.
En este contexto, Japón comenzó a posicionarse como líder regional en el sector de seguridad.
Cambios geopolíticos en la región
Este cambio de política refleja la dinámica geopolítica cada vez más compleja de Asia. La erosión del orden internacional basado en reglas, las crecientes prácticas de presión coercitiva por parte de Beijing y la escalada de las actividades militares en la región son los principales factores impulsores.
Las encuestas muestran que los países del sudeste asiático ahora ven a Japón como una de las grandes potencias más confiables de la región, un cambio significativo para un país restringido durante mucho tiempo por su constitución de posguerra.
Sin embargo, existe una paradoja en la región de la ASEAN. Por un lado, China sigue siendo un importante socio económico, pero, por otro, sus crecientes actividades marítimas y reclamaciones territoriales plantean preocupaciones estratégicas.
En respuesta a esta dinámica, Japón está ampliando la cooperación en materia de defensa con varios países del Sudeste Asiático, como Filipinas, Vietnam, Indonesia, Malasia y Camboya.
La participación de Japón en la defensa en la región ha aumentado significativamente, del puesto 15 en 2017 al 4 en 2025. Los ejercicios militares conjuntos y las visitas a puertos de la Fuerza de Autodefensa Marítima de Japón son ahora una agenda regular.
Además, Japón también ha introducido un programa de Asistencia Oficial de Seguridad (OSA) desde 2022. Este programa proporciona apoyo no letal, como radares costeros, patrulleras y equipos de vigilancia aérea, a los países socios, especialmente aquellos en primera línea.
Este desarrollo también está influenciado por la dinámica global, incluida la guerra ruso-ucraniana y la creciente actividad militar china en los mares de China Oriental y Meridional. Otra amenaza proviene de Corea del Norte, que continúa desarrollando sus capacidades misilísticas, así como de la creciente cercanía estratégica entre Moscú y Beijing.
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Esta situación empujó a Japón a fortalecer su autonomía estratégica, sin abandonar por completo la dependencia de la alianza con Estados Unidos.
