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El incidente de Renee Good el 7 de enero de 2026 en Minneapolis ha provocado un debate nacional sobre el uso de la fuerza, en particular el lanzamiento de armas de fuego contra vehículos en movimiento. Como agentes de policía, a menudo somos presionados por los medios de comunicación, los líderes políticos y el público para que emitamos juicios inmediatos basados en una cámara corporal (BWC) o en vídeos de transeúntes. Sin embargo, nuestra revisión interna y nuestras comunicaciones públicas deben permanecer sujetas al precedente establecido de la Corte Suprema y no al sentimiento público.
Este artículo revisa la jurisprudencia relevante sobre decisiones tomadas en fracciones de segundo, particularmente Graham contra Connor, Mullenix contra Luna y Plumhoff contra Rickard, y contrasta estos estándares con los detalles preliminares del incidente Good. La tesis central es que la legalidad de las acciones del oficial Ross dependerá no del resultado (la trágica muerte de la señora Good), sino de la razonabilidad de su percepción en el momento preciso en que se utilizó la fuerza.
El estándar constitucional: Graham y la realidad de una fracción de segundo
La base de cualquier análisis del uso de la fuerza es el estándar de “razonabilidad objetiva” de la Cuarta Enmienda, codificado en Graham v. Connor (1989). El Tribunal advirtió explícitamente contra la «retrospectiva 20/20», reconociendo que los agentes de policía a menudo se ven obligados a tomar decisiones en fracciones de segundo en circunstancias tensas, inciertas y que evolucionan rápidamente.
En el contexto del tiroteo de Good, la evidencia en video muestra una escena caótica que involucra a un vehículo. Las críticas públicas a menudo se basan en una disección cuadro por cuadro, lo que sugiere que el oficial podría haberse hecho a un lado o que el vehículo no se movía lo suficientemente rápido como para ser fatal. Sin embargo, Graham prohíbe este perfeccionismo retrospectivo. La investigación legal dice: ¿Percibiría un oficial razonable en la escena, que poseyera el mismo conocimiento y recibiera la misma información sensorial que el oficial Ross, una amenaza inminente de daño corporal grave o muerte?
Jurisprudencia comparada: vehículos en movimiento como armas mortales
La Corte Suprema ha discutido el uso de la fuerza contra vehículos en varios casos clave que proporcionan el marco para analizar el incidente del Good.
Mullenix v. Luna (2015): La línea borrosa de la inmunidad
En Mullenix, un soldado disparó contra un coche para inutilizarlo durante una persecución, matando al conductor. El Quinto Circuito inicialmente negó la inmunidad, argumentando que el oficial debería haber esperado otras medidas (como el aumento). La Corte Suprema revocó esto y concedió inmunidad.
- Relevancia para el bien: El Tribunal señaló que la ley relativa a los disparos contra vehículos suele ser “confusa” y no está claramente codificada. Si el oficial Ross puede expresar que creía que el vehículo representaba una amenaza para él mismo o para otros oficiales cercanos (defensa de otros), Mullenix sugiere que los tribunales pueden dudar en despojarlo de inmunidad calificada incluso si sus acciones violaron la política de la agencia o las mejores prácticas tácticas.
Plumhoff v. Rickard (2014): La totalidad de la amenaza
En Plumhoff, los agentes dispararon 15 balas contra un coche que estaba atascado pero intentaba escapar. El tribunal dictaminó que los agentes actuaron razonablemente porque la conducción del sospechoso seguía representando un riesgo grave para la seguridad pública.
- Relevancia para el bien: Este caso es fundamental para comprender la «duración» de la amenaza. Los críticos argumentan que una vez que un vehículo pasa a un oficial, la amenaza termina. Plumhoff rechaza esta visión simplificada. Si el oficial Ross percibe que las maniobras de la Sra. Good (incluso a baja velocidad) lo están atrapando o amenazando con aplastarlo a él o a otro oficial, el uso de la fuerza puede estar justificado según Plumhoff hasta que se neutralice esa amenaza específica.
Scott v. Harris (2007): El vehículo como arma
Scott determinó que un vehículo podría considerarse un arma mortal. Si un oficial observa que el vehículo se está utilizando de una manera que probablemente cause la muerte o lesiones graves, la fuerza letal (incluso una maniobra PIT que cause un accidente) puede ser razonable.
El papel crucial de la articulación versus la retrospectiva
La división entre un tiroteo “legal pero terrible” y un incidente ilegal que involucra fuerza excesiva a menudo reside en la articulación de la percepción del oficial.
La evidencia en video es bidimensional. Capta la acción, pero no la percepción. No puede grabar:
- Propiocepción: La sensación física de ser arrastrado o golpeado. Los informes indican que el oficial Ross pudo haber sufrido lesiones internas y recibió tratamiento por ellas. Cuando siente el impacto del vehículo, su percepción de una amenaza de muerte inminente aumenta significativamente en comparación con un oficial que simplemente ve un automóvil conduciendo cerca.
- Exclusión auditiva/visión de túnel: En escenarios de una fracción de segundo de alto estrés, los agentes a menudo experimentan cambios fisiológicos que limitan su concentración. Es posible que un oficial no vea una ruta de escape que parece clara en el video porque su cerebro está obsesionado con el «arma» (vehículo).
- Indicadores previos al evento: Tenemos que recordar lo que sabía el agente Ross antes del disparo. ¿Había indicios de que los ocupantes estaban armados? ¿Se utilizó el vehículo de forma agresiva antes de que filmara la cámara?
El peligro del sesgo retrospectivo
Las revisiones civiles a menudo hacen la pregunta: «¿Por qué no se mudó?» Esto supone que el oficial tuvo tiempo de procesar la trayectoria del automóvil, calcular un camino seguro y ejecutar el movimiento más rápido de lo que el automóvil podía acelerar. En realidad, el ciclo OODA (Observar, Orientar, Decidir, Actuar) de un humano en una respuesta defensiva es más lento que la aceleración mecánica de un vehículo. Si el oficial Ross indica que se sintió atrapado o que su tiempo de reacción fue insuficiente para escapar del camino del vehículo, el uso de la fuerza se convierte en una respuesta a una amenaza letal inevitable en su percepción.
Distinguir entre «razonable» y «deseable»
Es crucial que los administradores distingan entre política administrativa y derecho constitucional.
- Política: Muchas políticas de agencias modernas (quizás incluyendo ICE o la policía local) prohíben estrictamente disparar a vehículos en movimiento a menos que no haya otros medios de escape. Es posible que el oficial Ross haya violado la política.
- Ley: Una violación de una política no equivale automáticamente a una violación constitucional. Como se decidió en Whren v. Estados Unidos y casos posteriores, las regulaciones nacionales no establecen el estándar constitucional. Un oficial puede ser despedido por malas tácticas (violación de políticas) y aun así ser absuelto de cargos penales porque su temor a la muerte era razonable según la Cuarta Enmienda.
Conclusión: la pieza que falta del rompecabezas
Mientras analizamos el tiroteo de Renee Good, tenemos la evidencia en video y el trágico desenlace. Sin embargo, nos falta la prueba legalmente más importante: la declaración del oficial Ross.
Aún no lo sabemos:
- Lo que vio: ¿vio a la señora Good girar el volante hacia él?
- Lo que sintió: ¿Sentió que el vehículo golpeó sus piernas o su torso antes de disparar?
- Lo que temía: ¿pensaba que lo arrastrarían bajo las ruedas?
Sin la articulación específica del oficial Ross sobre el «conjunto de circunstancias» desde su perspectiva, cualquier conclusión es especulativa. La Corte Suprema exige que veamos el incidente a través de sus ojos y no a través de la lente de una repetición de video en cámara lenta. Hasta que comprendamos su percepción subjetiva de la amenaza, no podremos evaluar definitivamente la razonabilidad objetiva de su decisión de disparar en una fracción de segundo.
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