Martes 13 de enero de 2026 – 20:10 WIB
Jacarta – El día de pago a menudo se siente bien después de un mes de arduo trabajo. Muchas personas tienen sus propios rituales cuando les llega el salario, empezando por comer bien, hacer pequeñas compras o comprar algo que les parezca apropiado como regalo.
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Emocionalmente, esto se siente natural y humano. Pero detrás de la euforia de recibir un pago, hay patrones de gasto que, sin darse cuenta, en realidad mantienen a alguien en el ciclo. financiero lo mismo.
No porque los ingresos sean demasiado pequeños, sino porque el dinero que ingresa siempre se gasta en cosas que no fomentan el progreso financiero a largo plazo.
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Estas cosas o artículos comprados a menudo pueden convertirse en «trampas silenciosas» que impiden que muchas personas estén allí. clase medio bajo. ¿Cualquier cosa? Aquí hay seis de ellos, según lo informado por VegetalesMartes 13 de enero de 2026.
Ilustración de la clase media que experimenta dificultades económicas debido a hábitos triviales.
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1. Comprar nueva tecnología que realmente no es necesaria
La cultura del consumo hace que sea difícil resistirse a los nuevos dispositivos. Teléfonos, auriculares, tabletas, siempre hay una nueva versión que luce más brillante. Cuando estás cansado y necesitas una dosis de dopamina, una nueva pantalla parece una recompensa adecuada.
Los problemas surgen cuando las compras se realizan cuando no se han pagado las cuotas anteriores o no se ha creado un fondo de emergencia. Por ejemplo, comprar el último y caro teléfono móvil a plazos, no porque lo necesites sino simplemente porque tienes miedo de perdértelo.
2. Ropa para buscar estatus en lugar de necesidad
Lucir ordenado no es un problema. Pero existe una delgada línea entre el estilo y la búsqueda de estatus. Una chaqueta cara o unos zapatos que «no te atreves a ensuciar» a menudo no son una autoexpresión, sino un sabotaje financiero. Según observaciones en círculos creativos, muchas personas agotan sus tarjetas de crédito para parecer «perfectas» en determinados eventos.
3. Las juergas de comida que agotan la cuenta bancaria
Cuando llega el día de pago, las aplicaciones de entrega resultan muy tentadoras. El refrigerador está vacío, hay poca energía y una orden de sushi o café con leche de avena parece una mini celebración. Sin embargo, este hábito se acumula rápidamente y puede amenazar su situación financiera. La verdad es que no hay nada de malo en darse el gusto, pero si cada día de pago se convierte en una juerga de comida de fin de semana, ya no es una recompensa, sino más bien un patrón que devora su futuro financiero.
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4. «Actualización» que en realidad no es progreso

